Uno de las principales causas de desgaste de la masa ósea es la falta de ejercicio o el sedentarismo, pero también es importante mantener un buen consumo diario de calcio.

El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo humano, ya que disponemos de él en los huesos, que son una estructura básica en el organismo. De todo nuestro peso, aproximadamente el calcio corresponde al 2% repartidos principalmente en dientes y huesos. El resto circula en sangre y una minúscula parte se almacena en las células musculares.

Este mineral es importante para la coagulación, el transporte de las membranas celulares, transmisión nerviosa y en la regulación de los latidos cardiacos.

Las recomendaciones diarias para un adulto varían entre los 1000 y 1200 mg diarios, aumentando dicha cantidad en embarazadas y en la lactancia, cuando es más importante su ingesta.

Déficit de calcio

El déficit de dicho mineral provoca deformidades óseas, tetania, hipertensión arterial, cáncer de colon y recto.

Calcio y Vitamina D

Para una correcta asimilación del calcio necesitamos que haya Vitamina D, ya que ayuda en la producción de la hormona calcitriol (vitamina D activa), y que si no disponemos de dicha vitamina en cantidades necesarias se produce un desgaste del material óseo, ya que sino el cuerpo debería tomarlo de sus suministros en el esqueleto, debilitandolo aún más.

La principal vía de obtención de la vitamina D es por la exposición al sol, pero tomando las medidas necesarias para no producir un efecto indeseado y siempre con protección.

En otro post, hablaré de la vitamina D y sus funciones.

El calcio se encuentra principalmente en la leche y sus derivados, pero también lo podemos encontrar en vegetales de hojas verdes,soja, sardinas, almejas y en el salmón.

Creo que está más que demostrado la importancia de consumir calcio en las cantidades necesarias, para mantener unos huesos y dientes en buenas condiciones y mantener alejado el fantasma de la osteoporosis. Además del desgaste en los huesos, también influye en nuestra musculatura, ya que ambos van ligados entre si, y más teniendo en cuenta el desgaste que nos supone a los deportistas el entrenamiento diario.

Un truco relacionado con la leche (que la mayoría sabréis): después del entrenamiento o después de un desgaste muscular, tomar un vaso de leche desnatada.

Ayudará a conseguir las proteínas que hemos desgastado en el entrenamiento e incrementaremos los niveles de calcio, también desgastados por el entreno.

Bueno, el foro no se va de fin de semana, así que nos vemos allí

Dani G.